sábado, 28 de abril de 2012

Pérdidas


Por Daysi Flores
Perder a alguien de la familia (personal o política) acarrea un dolor innombrable e indescriptible. Sobre todo cuando ese alguien  ó esa lucha ha significado una luz en medio de escenarios de obscuridad. Nadie puede saborear ese dolor en boca ajena, porque en realidad es tan personal como cada una. Intentar describir esos dolores es una tarea que raya la ridiculez, no solo porque cada pérdida tiene tantas inflexiones envueltas en una espiral confusa de sentimientos sino porque además, cada una de ellas está estrechamente ligada a la otra a través de un punto único de intersección: una misma.

La fuente de las pérdidas puede ser tan amplia como las nacientes de las aguas que se escapan de la tierra, pero ninguna, por más razones que entendamos, es en realidad explicable para nuestros corazones. Las perdidas nos duelen hasta el fondo de nuestros corazones sin importar si le damos trascendencia o no. Tampoco importa la experiencia, y eso lo sé,  el número de pérdidas que una haya enfrentado en la vida solo parece hacer que la siguiente duela más y no al contrario; porque por alguna loca razón contraria a la lógica de nuestros mundos, NO nos volvemos expertas en perdidas.

Muchas pérdidas son abandonos que caen como un limón en las heridas y alimentan nuestros miedos y fantasmas más escalofriantes, ¡Ja! Los miedos están directamente relacionados con las pérdidas aunque muchas veces pretendamos esconderlo. Tal vez es por eso que pretendemos siempre esconderlo porque de alguna manera sentimos que si no lo nombramos, se irá. Pero no se va! Se queda…permanece.
Nunca pensé que fuera posible quedarse sin corazón pero las pérdidas te lo quitan, te dejan vacía, obscura y con miedo. Haber experimentado la pérdida del padre, el abuelo, la mentora,  la madrina, el amigo, la amante, el novio, la compañera, la amiga… me dejó muchas veces apagada. Como si mi corazón fuera una vela que se extingue suavemente. Sí, lentamente, como si los segundos fueran siglos y los minutos se convirtieran en milenios. Pero al mismo tiempo, el cuerpo sigue funcionando, la vida sigue su curso, nada se detiene con una. Todo sigue igual: los pájaros cantan, las plantas florecen, la tierra rota, las niñas y niños sonríen dulcemente como si se burlaran de mí y mi dolor y mis pérdidas y mis miedos. Cínicamente es claro que la única que se detiene soy yo.

Debido a las múltiples pérdidas que me ha tocado vivir, lo único que se ha hecho más fácil es continuar a pesar de lo elástico del tiempo, pero siguen doliendo profundamente y a veces duelen más, mucho mucho mucho más que las anteriores. Sobre todo cuando las pérdidas no solo están acompañadas de miedo, rabia y dolor, sino también están llenas de una profunda decepción que te revuelve el alma, se te instala en la panza y te empuja plantearte si ¿valió la pena? Todo el tiempo, el amor, la ilusión, la emoción, el pedazo de tu corazón que se marcha con esa persona ó esa organización ó esa lucha… ¿vale la pena?

viernes, 24 de febrero de 2012

¿HAY ALGUIEN AFUERA?

Karla Lara
La gente de a pié la semana pasada estaba en Tocoa, nos encontramos para hablar sobre los derechos humanos… hey, hay alguien afuera? Las niñas y los niños en el Bajo Aguán crecen pensando que la muerte es un arrebato normal, las mujeres en el Bajo Aguán tienen ganas de contarnos sus historias de sobrevivencia. Hey, hay alguien afuera? Los hombres en el Bajo Aguán tienen miedo y por eso tienen fuerza y lloran por tanta ausencia, la gente en Honduras tiene el luto atravesado, deambulan las armas y se nos meten en el cotidiano, hey, hay alguien afuera? Hay viudas con once hijos que ahora además de hacer el trabajo de la casa tienen que hacer el trabajo de la finca para su empresa asociativa, hey, hay alguien afuera? Las mujeres en el Bajo Aguán hacen posta de vigilancia como los hombres, pero los hombres todavía no hacen comida como las mujeres.

Pareciera que nadie escucha, que estamos viviendo un paralelo, ese que parodia la Prosilapia Ventura en el NotiNada desde el país donde no pasa nada, que hay un mundo que no se levanta tan temprano, va de compras a los moles, atados a sus blackberrys sin tener conciencia de la enorme bola que les ata no de los pies, sino de la cabeza, como los esclavos del sistema en que voluntariamente se han convertido, en la misma secuencia de tiempo rueda otro mundo, ese si madruga y no se les cumple el dicho y siguen esperando la ayuda viendo para arriba, lastimosamente también gastan buena parte de su pírrico presupuesto en recargas de alguna compañía de celulares y sin entenderlo también reproducen el sistema en baja escala, compran los churros que fabrica quien les manda a matar y almuerzan las sopas instantáneas de ese mismo asesino.

Hablar, pensar, crecer, contar, tener, llorar, hacer, trabajar, comer, vivir, son todos derechos humanos, todos negados en Honduras en general y en el Bajo Aguán en especial, por eso nos encontramos gente de Honduras y de otros países del mundo bajo el principio de la solidaridad, para discutir, crecer, cantar, bailar, sentir, soñar, construir, botar, volver a botar y volver a construir hasta que en la práctica, ser campesina y campesino, negras y negros, indígenas, de todos las opciones sexuales, de vida, de largo de pelo, edad, sexo, color, sabor y son, tengamos la sensación y la certeza de que hacer la refundación pasa por muchas formas y que América Latina y el mundo está cuestionándose no solo el sistema sino la conducta humana de cada una de nosotras y nosotros que pueda quebrar la forma sutil en que se reproduce este perverso patriarcado capitalista racista y colonial, hey, hay alguien afuera? si, está usted afuera, y usted también, y a lo mejor todas y todos podamos estar también fuera del sistema, adentro estamos construyendo otra cosa, a eso fuimos al Aguán, a imaginarlo, a vivirlo por adelantado, hey, se va a quedar afuera?

lunes, 13 de febrero de 2012

Las PAE, el cuerpo, El Amor y la Vida


Por Daysi Flores, Feminista en Resistencia

Hoy amaneció lloviendo en este pequeño y soleado país de Centroamérica. Las plantas del jardín parecían agradecerlo mientras en los huesos se metía el filudo y helado espanto de los ataques a nuestros cuerpos. Sí, uno nuevo, o viejo. Al leer la noticia comprendí que en realidad el cielo lloraba y tenía razón de hacerlo. La Corte Suprema de Justicia dio su veredicto final sobre las Pastillas de Anticoncepción de Emergencia, un periódico dice: ... La CSJ indica que el decreto que prohibió la venta de las Píldoras Anticonceptivas de Emergencia (PAE), vetado en el 2009, no fue inconstitucional ni viola los derechos de las mujeres, ya que el fármaco en mención sí es abortivo… Y continúa… A criterio de la CSJ, el impedir la comercialización de la PAE es legítimo, por ser incompatible con la adecuada protección del derecho a la vida, tal y como se consigna en la Constitución. “Nada en el decreto vetado impide el acceso de las mujeres a la información o el acceso a métodos de planificación familiar distintos del que dicha norma prohíbe[1]”. No sé si reírme ó ponerme a llorar de rabia. Quisiera regresar a las aulas a todos los que aplican la Ley en este país para que aprendan sobre derechos humanos, decretos, Leyes, Convenios, Convenciones y razones que les muestren alguna luz en esa terrible oscuridad cerebral y social que los aqueja. Sin embargo, rápidamente me invade la certeza de que las razones no se pueden usar en este caso. Al menos no ese tipo de razones, al menos no en este espacio en blanco que se empeña en saltar cada vez que intento continuar con mis labores. Trato de continuar porque siento que no hay nada que hacer, que de veras vivimos en una dictadura militar y fundamentalista instalada desde el Golpe de Estado y simplemente hay que resistir pero… ¿Por qué no puedo? ¿Por qué vuelvo a esta página en blanco para intentar expresar la indignación que no me cabe en el cuerpo? ¿Por qué me ahoga este vacío en el estomago? Tal vez es porque una vez más, los señores deciden sobre mi cuerpo y el de todas. Este cuerpo que es mi soberanía sin importar lo que digan, ni lo que hagan. Tal vez porque mi cuerpo es, una vez más, la mercancía con la que trafican sus voluntades y favores políticos. Tal vez porque les oigo animar a festejar el día del amor en la penosa voz de Alexandra Villeda, hija de una de las responsables de este retroceso. Y Claro, mientras te animan a comprar chocolates, flores, tarjetas y un montón de cursilerías que les engordarán el bolsillo, te adormecen la cabeza y te olvidas de que tu cuerpo era tuyo. Ó tal vez es porque me importa la vida de las mujeres. Sí, esas vidas que se enfrentan a éste régimen todos los días, esas vidas que se llenan de fuerza para sobrevivir en medio de los dolores de espalda, los golpes, las violaciones, los abusos, los engaños y la farsa de este mundo que nos vende un amor que nos condena a la indiferencia y que nos aleja del derecho más primordial de todos, el derecho a decidir sobre nuestro sexo, nuestros cuerpos, su bienestar y su propia vida.

¿Día del amor? ¡Por favor! Cuando de veras sepan lo que es amar a las mujeres, entonces señores y señoras Opus, no podrán celebrar otra cosa que no sea LA LIBERTAD!!!!


[1] Negritas de la autora


miércoles, 25 de enero de 2012

Comunicado Organizaciones de Mujeres, Feministas y de Derechos Humanos



Hoy 25 de Enero del 2012, conmemoramos y celebramos el día de la Mujer Hondureña. A 58 años de la conquista del voto y la defensa de nuestros derechos, las organizaciones de Mujeres, Feministas y de Derechos Humanos alzamos nuevamente nuestras voces para denunciar:

· Que continuamos viviendo en un Estado fallido y en una dictadura instalada a partir del Golpe de Estado perpetrado el 28 de junio del 2009. A pesar de que Honduras ha sido reintegrada al Sistema de la OEA, las fuerzas militares han retomado el control nacional creando un clima de control y terror en las comunidades, generando una atmosfera de acostumbramiento a la presencia y ocupación militar. Atmosfera que las mujeres vivimos en carne propia ya que nuestros cuerpos se vuelven también territorios de ocupación.

· Que los femicidios siguen en aumento: solo en las primeras dos semanas del 2012, la Fiscalía de la Mujer, reporta 12 víctimas de Femicidio. En Honduras, entre Enero y Septiembre del 2011, ocurrió un femicidio cada 16.8 horas[1]. Lo cual representa un total de 390 mujeres asesinadas. El 50.3% de los casos corresponden a mujeres entre 15 y 29 años y el 64% ocurrieron en la vía pública; evidenciando que las estrategia de militarización y excesivo control policial sobre la sociedad no garantizan la seguridad y vida de las mujeres. Más del 90 por ciento de estos casos permanecen impunes. Cada asesinato deja un impacto profundo e irreparable en la vida de las familias, las comunidades y las mujeres hondureñas. Más allá de las estadísticas hay sueños truncados, sonrisas borradas…vidas arrebatas.

· Que existe una frontera invisible entre los políticos y los empresarios, evidenciado a través de las concesiones de los ríos y recursos naturales, la aprobación de las leyes que harán posible las ciudades modelo, la manipulación publicitaria de inversiones privadas en las ayudas para las y los ciudadanos en situación de emergencia; al mismo tiempo que a las mujeres campesinas, urbanas y rurales que luchan por el acceso a la tierra, el derecho a la alimentación y el respeto a los recursos naturales, se les criminaliza y violenta a cada momento.

· Que en Honduras, no existe la libertad de expresión, y se intenta matar la verdad asesinando a los y las comunicadoras sociales. Tal ha sido el caso de 16 compañeros y el emblemático caso de Luz Marina Paz Villalobos que desatará la manifestación protagonizada por el Colectivo: Periodistas por la Vida y la Libertad de Expresión misma que fue salvajemente reprimida por el “gobierno” de Porfirio Lobo y cuyas miembras siguen enfrentando amenazas y hostigamiento.

· Que a pesar de que la Constitución (art.151) garantiza una educación laica, existe una alianza clara del gobierno con los sectores más conservadores y fundamentalistas quienes gozan de prebendas gubernamentales para el control de los cuerpos de las mujeres. Tal es el caso de la prohibición del uso, promoción, distribución y venta de la anticoncepción de emergencia y la negación total del derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas.

Y Nos Unimos para Demandar:

· La DESMILITARIZACIÓN INMEDIATA de las calles, las comunidades, LAS PLAZAS, los bosques, las tierras, los ríos, los cielos y la vida. Así como la salida de las tropas y bases militares extranjeras de nuestro país.

· La no intervención de Estados Unidos en asuntos de seguridad nacional, y la no implementación de planes de seguridad que responden a contextos e intereses ajenos a los nuestros.

· El respeto a los derechos humanos y a la vida de las mujeres. Los cuales incluyen todos los derechos sexuales y reproductivos para todas.

· La investigación oportuna e inmediata de los femicidios y el castigo a los responsables de todas las violaciones de los DDHH de las mujeres, incluyendo a los actores Estatales.

· Que pare la persecución y el asesinato de las mujeres y personas campesinas, urbanas y rurales que defienden la soberanía nacional y su legítimo derecho a la tierra y la protección de los recursos naturales.

· Que se garantice a cada niña, adolescente y joven el acceso a una educación pública, laica, científica, progresista, incluyente y no sexista.

· La refundación de nuestro país a través de una constituyente democrática, incluyente, popular y feminista, en donde todas y todos tengamos las mismas oportunidades para la construcción de un país en donde el bien común perdure sobre la avaricia explotadora de este patriarcado neoliberal capitalista.

Hoy 25 de enero, en esta plaza, conocida como Plaza de los Desaparecidos por los familiares de víctimas de detención-desaparición, celebramos a nuestra ancestras y sus luchas, por heredarnos la conciencia y la fuerza para seguir construyendo un país con resistencia y esperanza!!!


[1] Según datos de la Policía Nacional y el Observatorio de Violencia IUDPAS, entre Enero y Septiembre del 2011

viernes, 20 de enero de 2012

Día de la Mujer Hondureña: Visita Mujeres Premio Nobel

HOJA DE PRENSA

Mujeres Premio Nobel de la Paz
Llegarán a Honduras el Día de la Mujer

Tegucigalpa, Honduras, 19 de enero 2012.

Con el propósito de profundizar sobre la situación de violencia creciente que viven las mujeres hondureñas y coincidiendo con la fecha de celebración del Día Nacional de la Mujer, arribarán a Honduras las Premio Nobel de la Paz, Jody Williams de Estados Unidos (1997) y Rigoberta Menchú Tum de Guatemala (1992), en una visita que se extenderá hasta el 27 de enero.

Las miembras de la Iniciativa de Mujeres Premio Nobel (Nobel Womens Initiative) llegarán al país acompañadas de una amplia delegación, conformada por mujeres periodistas, cineastas, artistas escénicas, activistas indígenas y de incidencia en Derechos Humanos de Estados Unidos y Canadá, en el marco de una gira que incluye también a México y Guatemala, países que junto a Honduras cuentan con los más altos índice de violencia contra las mujeres en la región.

Williams, Menchú Tum y su delegación, acompañarán a las feministas hondureñas en algunas actividades que desarrollarán para celebrar su día; y escucharán testimonios de mujeres de todo el país sobre la violencia que viven, la alta tasa de femicidios, las violaciones a sus derechos humanos, la persecución y represión que viven las Defensoras de Derechos Humanos, y de manera particular, sobre la violencia que se ejerce en contra de las mujeres que viven en zonas en conflicto por la propiedad de la tierra o en comunidades concesionadas para la explotación minera.

También conocerán de los esfuerzos y estrategias que desarrollan bajo el liderazgo de las organizaciones feministas y de derechos humanos hondureñas, para liberar sus vidas de la violencia.

Las Premio Nobel, Jody Williams y Rigoberta Menchú Tum se entrevistarán también con altos funcionarios del Gobierno de Honduras: el Presidente de la República, Porfirio Lobo Sosa, el Presidente del Congreso Nacional, Juan Orlando Hernández, los Ministros de Seguridad y Relaciones Exteriores, la Ministra Derechos Humanos y Justicia y el Fiscal General, así como las Fiscales Especiales de la Mujer y de Derechos Humanos.

En esas reuniones solicitarán información sobre programas y estrategias del Gobierno de la República para proteger los derechos humanos de las mujeres y de las Defensoras de los derechos humanos de las mujeres, y sobre las políticas y esfuerzos encaminados a asegurar a las mujeres, una vida libre de violencia.

Para la definición de los objetivos de la visita y las actividades de la delegación en cada país, se integraron comités promotores, cuya coordinación estuvo a cargo de la organización feminista internacional Asociadas por lo Justo (JASS).

Estos comités están formados por reconocidas organizaciones y personas a nivel nacional e internacional. En el caso de Honduras, las organizaciones participantes y anfitrionas son: Centro de Derechos de Mujeres (CDM), Centro de Estudios de la Mujer-Honduras (CEM-H), Red de Defensoras de Derechos Humanos(RDH), Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), Foro de Mujeres por la Vida y Asociadas por lo Justo - Mesoamérica (JASS).

Antes de dejar Honduras, el 27 de enero, la delegación informará a la sociedad hondureña, en conferencia de prensa, sobre las primeras conclusiones de su visita. Pero posteriormente, presentarán un informe más profundo, donde además de señalar los hallazgos más relevantes de la visita, hará recomendaciones para los gobiernos de los países visitados y para las tomadoras/es de decisiones de Estados Unidos y Canadá, con el propósito de lograr compromisos de los gobiernos y de la comunidad internacional, para contribuir a la erradicación de la violencia contra las mujeres.

domingo, 20 de noviembre de 2011

LA FUERZA DE LAS PALABRAS RESISTE A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES

Por Daysi Flores

Las palabras tienen vida propia; son magia, corren por nuestras almas como el agua se desliza por los rincones más infinitesimales de la tierra. Las mujeres hemos abrazado las palabras y aunque la historia haya intentado robarlas, hemos aprendido a pasarlas, a sentirlas, a bailarlas, a tocarlas...a compartirlas. Nos acompañan toda la vida y las cargamos con mucha fuerza. A veces nos inundan y se nos desbordan como lava volcánica pero a veces, se ahogan en el profundo silencio aprendido. De cara al 25 de noviembre, las palabras nos asaltan y todas las luchas confluyen en la eliminación de la violencia contra las mujeres. Nos encontramos a nosotras mismas y a otras con quienes nuestra fuerza se conjuga en esta búsqueda incansable. Las palabras danzan en el tiempo exacto, brillan en el fuego intenso para unirse a un grito casi unísono. Pero ¿de dónde viene esa fuerza? ¿Cómo hacemos las mujeres para levantar nuestras vidas una y otra vez si los golpes nacieron con nosotras? No hay lugar en el mundo en donde cargar con un cuerpo de mujer no signifique ser golpeada; a veces con gritos, abusos, calificativos, mentiras, traiciones, ironías… Todas nuestras historias están marcadas por los golpes: Desde niñas nos castran las esperanzas, nos borran las sonrisas, nos machucan, nos mandan a callar, a dejar de estudiar… a dejar de existir. ¿Cómo hacemos para sobrevivir tanta tortura? ¿Cómo sentimos placer después de que han violado nuestros cuerpos de múltiples maneras? Nos violan extraños, familiares, conocidos, novios, amantes… ¿Cómo nos levantamos cada mañana a pesar de los engaños, las mentiras, los dolores y las marcas en el cuerpo y el alma? ¿Cómo vemos el sol y sentimos que calienta nuestro rostro aún después de los abandonos, las carencias y los dolores? ¿Cómo amamos nuevamente si nos gritan con amargura y sangre, muchas veces la nuestra, que esto no va a cambiar nunca? ¿Cómo seguimos adelante gritando que otra vida es posible con el alma herida...golpeada? ¿Cómo conservamos la esperanza ó de donde sale la fuerza para ir a buscarla? ¿Cómo seguimos enteras? ¿De dónde vienen los tambores que marcan el ritmo de las que luchan por ellas y por todas? Tal vez no viene de ninguna parte y tal vez viene de todas. Tal vez viene de la certeza de que No hay golpes, gritos ni disparos que borren la historia, porque la historia nos recorre las venas. Tal vez viene del bailar con la lluvia y de creer en la paz real, no la de las palomas. Tal vez viene de aquellas mariposas que pasan por sus propias metamorfosis y se convierten en cometas, madres, estrellas, aguas, amores, amigas, hermanas, música, amantes, tierras, maestras, arboles, oxigeno, párvulas, refugios, poemas, calores y libertades. Tal vez viene de la inspiración de las hermanas Mirabal[i], juntada con la de las miles de ancestras conocidas y anónimas que han resistido; aquellas que siguen resistiendo y han guardado y pasado las palabras para nosotras.

Sin importar de dónde viene la fuerza, la historia la vivimos todas, aunque de diferente manera porque hay diferencias reales, pero todas la vivimos aquí en este territorio cercano y tangible que se llama cuerpo. Por eso salimos con el cuerpo los 25 de noviembre a la calle en todas partes del mundo, para gritar con histeria que la historia nos acompaña y que la lucha contra la violencia no cesa, hasta ninguna mujer tenga que sobrevivirla. Porque LAS HISTERICAS SOMOS LO MAXIMO!

¡MI CUERPO NO ES CAMPO DE BATALLA, PAREMOS LA MILITARIZACIÓN YA!!!!



[i] Patria, Minerva y María Teresa Mirabal fueron tres hermanas de una pequeña provincia de la República Dominicana llamada Salcedo. Las Mariposas, como les decían, tuvieron la valentía de luchar por la libertad política de su país, oponiéndose firmemente al régimen del tirano Rafael Leonidas Trujillo. Por eso fueron perseguidas, encarceladas varias veces y finalmente brutalmente asesinadas el 25 de noviembre de 1960.

martes, 15 de noviembre de 2011

¿HASTA CUANDO? Reflexiones en torno a las mujeres y Occupy

Por Alda Facio

Noviembre 15, 2011



Hace unos pocos días leí en Democracy Now la siguiente noticia:
En otras noticias de “Occupy”, activistas de Nueva York erigieron una carpa sólo para mujeres tras denuncias de agresiones sexuales en su campamento de Lower Manhattan.
Alex Borders, de “Occupy Wall Street”, expresó: "Muchas mujeres sintieron lesionados sus derechos, al punto de que estaban en el campus y había gente que invadía sus espacios en las carpas y cosas como esas, por eso establecieron la carpa sólo para mujeres. Tenemos seguridad las 24 horas que patrulla el campamento".
Nan Terri, de “Occupy Wall Street”, dijo: "En este momento, [la carpa] alberga a veinte personas, pero una vez que la organicemos, van a caber más. Por eso tengo los guantes puestos, porque voy a limpiar. Pero mi idea es conseguir más carpas para las mujeres. Estoy tratando de conseguir una carpa de 80 × 80 o de 60 × 60 para poner del otro lado y preservar la seguridad de las mujeres".
No sé si me enojó más la forma como publicó Democracy Now la noticia o la noticia en sí.  Pareciera que el hostigamiento y hasta violación sexual contra las mujeres es un acto tan normalizado que lo que constituyó un evento digno de noticia no era que de entre un grupo de manifestantes contra la violación de los derechos humanos más esenciales del 99% de la población del mundo, hubiera unos violadores de los cuerpos de las mujeres.  No, esa no era noticia porque violar los cuerpos de las mujeres pareciera que se considera consubstancial con ser hombre, ya sea del 1% de la élite o del 99% de los indignados.  Lo único que era noticia era que unas mujeres establecieron una carpa sólo para mujeres para protegerse del hostigamiento.  Así de simple, como si la necesidad de establecer una carpa sólo para mujeres fuera tan ineludible como establecer una carpas para protegerse de la lluvia o unas rampas para permitir el acceso de las personas que utilizan sillas de rueda o como tener traducción con lenguaje de señas para incluir a personas no oyentes. 
Pero lo que más me entristece y frustra es que las propias mujeres nos quedemos calladas ante estas violaciones a nuestros cuerpos para no desprestigiar a un movimiento que está contra el pillaje y violación de la madre tierra y de los derechos económicos, sociales y culturales de las grandes mayorías.  Lo que más me indigna es que no he visto u oído a ningún hombre solidario hacer un llamado para que no se violen los cuerpos de las mujeres en Occupy Wall Street o en cualquier otro lugar.  Lo que más me desespera es saber que si el movimiento Occupy o cualquier otro movimiento por la justicia social lograran su cometido, los cuerpos de las mujeres seguirían violándose porque estas violaciones no son parte de lo que se pretende transformar. Y más me desespero cuando leo que hay más de un billón de mujeres violadas en el mundo, que siguen las violaciones sexuales en el Congo o Guatemala por nombrar dos de los muchos países donde las violaciones se han vuelto cotidianas, o cuando me dicen que la pornografía es libertad de expresión y la prostitución es un trabajo como cualquier otro.
Estoy cansada de que sólo se denuncien las violaciones a los cuerpos de las mujeres cuando las cometen hombres que son miembros de los grupos armados enemigos o de los grupos contra quienes luchamos pero cuando son cometidos por nuestros hermanos de lucha, entonces sentimos que mejor es callar.  Y nos quedamos calladas ya sea porque pensamos que el movimiento anti-capitalista, imperialista, neoliberal, colonialista, racista, contra la corrupción, impunidad o anti cualquiera de las cosas contra las que luchamos, es más importante que nuestros cuerpos o porque sabemos que denunciar a nuestros hermanos de lucha se considerará una traición, tanto por nuestros hermanos como por las otras mujeres.
Hasta cuándo vamos a comprender que quienes traicionan al movimiento son los que violan los cuerpos de las mujeres, no quienes denunciamos estas atrocidades.  Hasta cuándo vamos a entender todas las personas que luchamos por la justicia social que si no eliminamos de raíz la idea que subyace a las millones de violaciones a los cuerpos de las mujeres, es decir, la idea de que los cuerpos de las mujeres son mercancías u objetos que se pueden comprar o simplemente tomar a la fuerza, no se podrá nunca jamás eliminar la mentalidad que permite y justifica los golpes de estado, las guerras, la corrupción, el pillaje de la madre tierra, sus aguas, ríos y bosques así como el robo por parte del 1% de la población del mundo, del 99% de su riqueza.  Mientras creamos que es natural que algunos hombres tomen por la fuerza a algunas mujeres, ¿por qué vamos a creer que podremos lograr que algunos hombres no tomen por la fuerza todo lo que se les antoje?